Cuando el procedimiento es realizado por médicos capacitados: las complicaciones clínicas son prácticamente nulas. La dosis utilizada es mínima comparada con la producida durante el embarazo (hasta 1.000.000 UI por día). No se han reportado efectos tóxicos, carcinogénicos ni mutagénicos. La formulación oral elimina completamente cualquier reacción de inyección. La clave es que sea realizado bajo supervisión médica con el protocolo correcto.